lunes, junio 18, 2007

Anoche, mientras estaba tumbado en la cama...

... con mi amor a mi lado tuve una sensación bastante extraña; extraña y hasta cierto punto reconfortante, pero sigo sin saber por qué.

Parte de ella es la certeza de que las definiciones usuales cada vez se me quedan más pequeñas a la hora de autodefinirme. Kal intentó ayudarme y me dijo lo que ella veía que yo era. Me gustó que me lo dijera, pero fue también la constatación de que la pregunta "¿qué soy yo?" es más grande que esas respuestas.

Rapunzell ha tenido una serie de post extraordinariamente lúcidos en su blog en los que utiliza trabajosamente el pico y la pala para intentar plantar lineas o conceptos maestros acerca de lo que es o no es una buena persona. Entre otras cosas. Y leyéndola recordé que las personas (o por lo menos la que escribe estas lineas) solemos requerir autodefinición para poder hallar un lugar agradable en el mundo y colocarnos en él.

Por autodefinición entiendo aquella parte de la personalidad que es solamente interna, es decir, cómo nos vemos a nosotros mismos.

Nunca he tenido problemas para autodefinirme porque siempre he sido una persona con poco encaje en los grupos. Y los mensajes que de ellos me llegaban, habitualmente de incomprensión o rechazo, eran como focos que resaltaban ciertas características propias. El ser lo contrario que "ellos" poco a poco se convierte en pauta y llegas a sentirte muy unido a ella. Luego dejé bastante de lado ese comportamiento cuando aprendí ciertas reglas sociales y encontré grupos que me aceptaron sin pedirme que cambiase, pero eso es otra historia.

Los problemas en los que la se ve implicada la autodefinición (por exceso o defecto) son bastante comunes y se muestran de diversas formas como problemas de autoestima o falta de proyectos vitales. Pero esta sensación que tengo no tiene nada que ver con esas dos taras ya conocidas para mí.

Siento que la parte de mí que está de cara al mundo está bastante definida. Conozco muchos términos, algunos conceptos, palabras en general que me ayudan a ello. Pero la cara interna del asunto está empezando a tomar un derrotero bastante ajeno a ello. Hace tiempo estuve pensando en la definición de amigo, o de amistad; y he encontrado algunas muy interesantes y aplicables gracias al curro de personas como Rapun que se han molestado en intentar desbrozar ese bosque misterioso.

Pero ahora si me preguntasen qué es la amistad diría que es aquello que tienen en común mis amigos. Simplemente. De perogrullo. Facilito. Y ahora también extrañamente reconfortante.

6 comentarios:

Blackrose dijo...

Me recuerda cierta conversación entre el parque de la Bombilla y el del Oeste... A veces es más importante la sensación que la racionalización del concepto.

Contradiccion dijo...

Deberiamos analizar eso que llaman "amistad" más profundamente. Quizá encuentres algo más allá que te ayude con el interior. A veces sirve de mucho aunque parezca que no tiene que ver, pero sí, observar, analizar, comparar... esas cosas a nivel interno ayudan bastante a encontrarse a sí mismo.

Besotes!

Rapunzell dijo...

No es que me parezca que tu acercamiento al concepto deamistad es malo. El problrema que le veo es que es perfecto en tiempos de paz, pero si hay crisis, no deja muy claro que es lo que uno debería esperar u ofrecer.

Por otra parte, quizás no haga falta tenerlo claro, ojo.

Earendil dijo...

Estoy de acuerdo contigo Elen. Hasta la próxima conversación, que espero que sea muy pronto.

Contradicción, preciosa, si deseas un interesante análisis acerca de ello te animo a pasarte por el blog de Rapun.

En realidad mi acercamiento no es perfecto en tiempos de paz ni en cualquier tiempo Rapun. Simplemente es adecuado para mí en este momento. Y con respecto a qué esperar u ofrecer, cuando se ha llegado a cierto punto, pienso que es circunstancial. Tal vez no lo deje nada claro para el observador, pero yo tengo (habitualmente eh) muy claro lo que lo que ofrezco en mis relaciones. Varía de persona a persona y está en constante cambio. En cuanto a lo de qué esperar... pues mira, la tendencia (y en lo que conscientemente estoy currando ahora mismo) que tengo es la de esperar cada vez menos. Y la cosa es que aumentan las sorpresas agradables.

Capitan Napalm dijo...

La hostia, compañero, cada vez que te leo me siento un asqueroso materialista/pragmatista que no piensa en las auténticas preguntas que uno se tiene que hacer en la vida...

La verdad es que no intento bucear hacia dentro, porque me conozco demasiado bien. Y los defectos, esas viejas putas que me acompañan desde casi siempre, más.

Anónimo dijo...

Racionalizar los sentimientos es como ponerle puertas al sol.
Sentir el sentimiento es lo que nos hace diferentes.
Elucubrar y poner por escrito la vision de uno mismo se puede hacer con una sola palabra, aquella que uno siente dentro de si y el cuerpo te da la pista mas real.
Alguien que intenta sentir